Si! yo soy ese moustro, tú me creaste. Delitos del corazón el más grande pecado...



Me encontraba acorralado, débil y vulnerable, razones claras para llamar su despertar, era muy tarde para remediar su invocación, condiciones claves hicieron sentir su llegada desde mis entrañas. Sentía su asenso, a medida que mas me escondía él me alcanzaba, intentaba protegerme en los fuertes arbustos de mi boscosa psique, pero el esfuerzo era inútil, el daño desde afuera ya estaba hecho.

Se alimentaba de mi incertidumbre, todas mis inseguridades apegadas fuertemente a mis elucubraciones sobre la realidad eran su fuente de vida. Poco a poco empece a sentir como iba tomando mas terreno en mi inconsciente y ya no encontraba en cual arbusto de pensamiento esconderme, todo aquello que toca se vuelve a su favor, él sabe como tomar el control absoluto y llevarme a cometer sus ideales hedonistas.

El fue creciendo en ese bosque, los arbustos no prestan resistencia a ideales originarios del bosque, ninguna idea o delirio seria desamparada o cercenada por el gran bosque de mi psique. Solo que cuando el otoño llega algunas se marchitan mas rápido que otras y son tapadas por las hojas,pero reposan  latentes en el suelo, vigilantes constantes, dispuestas a surgir como moustros ante cualquier estimulo, Sí hablo de esos mismos estímulos de la realidad que le dieron vida en el bosque.

Notaba como se acercaban sus garras y mi rostro empezaba a cambiar, la soberbia invadía mi cuerpo, la ira y el sentimiento de superioridad me hacían pensar todo tipo de venganzas absurdas debido a mi condición de debilidad sentimental, por mas fuerte que era mi convicción sobre un ideal amoroso él hacia que todo eso se esfumara y fuera remplazado por todo tipo de superficialidades.

Sentía como aquellas elucubraciones se volvían cada vez mas reales, mi bosque se ponía en mi contra todo lo que podía observar a través de mis ojos era como se esfumaba el amor y me sumergía en la atmósfera de placeres banales, circulo maldito del que me costaría salir, restaurar la paz de mi bosque y conseguir convertirme en un erudito de ese saber que ha todo mortal le es difícil comprender a lo largo de su vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Visitantes de Ricardo Martins Arcesilai Fotografía

Instagram