Poco a poco prestamos mas importancia a las apariencias que a las preferencias, tenemos mas puntos interrogativos que de referencia, miramos todos las mismas cosas. Un constante deseo de seguir la tendencia, sin siquiera saber a veces la verdadera esencia de lo que seguimos, tal vez un instinto de supervivencia que nos obliga a camuflarnos entre las masas?, De una manera u otra lograr formar parte del grupo así esto implique corromper nuestro carácter moral e individualista,
Ir olvidando aquello que somos, es como si el reflejo del espejo se desvaneciera poco a poco y con el se fueran desapareciendo todas nuestras creencias y limitaciones, aquello en lo que confiamos fielmente. Capaz a de ser fantástico no ser esclavo de nuestra propia identidad, pero un mundo vampiresco se plantearía como algo prometedor?, perder aquello que nos recuerda quienes somos, lo que nos otorga la posibilidad de visualizar la reflexión de nuestra persona, apartando nuestro narcisismo podría estar claro que ese reflejo va mas allá, debido a que cualquier situación que te encuentres en el exterior es reflejo de tu mundo interior.
Cada vez que prestemos menos importancia a perseguir aquello que creemos y nos dejemos llevar por nuestras limitaciones, una dura lucha por resguardar nuestra identidad personal en un bombardeo constante de tentaciones a perder la auto imagen, uno mismo puede inconscientemente convertirse en un espejo que no refleja.







