Tu ojos de serpiente me hablan, inspirado en el enigma que encierra la mujer, citando a Freud en una de sus celebres frases. "La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer?".
Un enigma encerrado detrás de una mirada, un gran poder que en tiempos pasados desato guerras, diosas de la discordia y amas de la pasión, una fragilidad como la del vidrio, pero punzantes al momento que este se astille, un vidrio jamas se puede recomponer de la misma manera.
Rosas espinosas que a pesar de su incomprensión llegan a amar y ser amadas de manera
majestuosa, una combinación perfecta, la unión de dos seres diferentes, pero iguales en calidad humana, como Marte y Venus. El hombre bebe y se sumerge en aquel pozo desconocido con sed y ambición seducido por las sirenas del fondo que tal vez pueden amarlo o llevarlo al mismo destino que los marineros.
majestuosa, una combinación perfecta, la unión de dos seres diferentes, pero iguales en calidad humana, como Marte y Venus. El hombre bebe y se sumerge en aquel pozo desconocido con sed y ambición seducido por las sirenas del fondo que tal vez pueden amarlo o llevarlo al mismo destino que los marineros.
Con cautela y emoción recorre los pasillos, algunas veces confusos del palacio. Aquel que se encuentra en el corazón de una mujer,consiente de que puede ser un viaje sin retorno acelera su paso buscando la torre principal, ahí la va encontrar después de haber recorrido infinidad de caminos de su estructura, pero aun así observándola suspicazmente no lograra descubrir aquellos recónditos secretos que esconde su mirada.




