La magia de espectáculo, una realidad construida bajo la manipulación de un individuo el cual logra que sus espectadores vean aquello que él quiere, por unos instantes posee el control total de la atención del publico. Un poder de control absoluto que le permite hasta engañar a los sentidos, transportar a las personas a un mundo donde lo irracional se hace racional , donde las reglas son impuestas por su creador.
Cabe destacar que la verdadera magia no se encuentra en el escenario solamente, el verdadero poder y la esencia vienen de la ingenuidad de su autor, una mente dotada de una inteligencia superior, el prestidigitador trabaja con varios implementos para materializar aquello que desea proyectar a su publico, pero su herramienta fundamental es su mente, ahí es donde reside su verdadera magia


